M&A y Compraventa
Sale & leaseback de naves industriales: liquidez sin perder el inmueble
Para una empresa industrial, la nave suele ser su activo más valioso… y también donde tiene inmovilizado más dinero. En un contexto de tipos de interés altos y mayores necesidades de liquidez, el sale & leaseback se ha consolidado como una de las herramientas financieras más utilizadas: solo en el primer trimestre de 2025, el sector industrial-logístico español movió 524,5 millones de euros en inversión, buena parte canalizada a través de este tipo de operaciones (addmeet, 2025). La idea es sencilla: vender la nave y seguir usándola en alquiler. Esta guía explica cómo funciona, qué ventajas y riesgos tiene, cómo tributa y cuándo tiene sentido para una PYME industrial.
¿Qué es el sale & leaseback y cómo funciona?
El sale & leaseback —venta con arrendamiento posterior— es una operación financiera en la que una empresa vende un inmueble de su propiedad, típicamente su nave industrial o logística, a un inversor y, de forma simultánea, firma un contrato de arrendamiento a largo plazo para seguir utilizándolo sin interrumpir su actividad.
La mecánica básica es la siguiente:
- La empresa vende la nave a un comprador —normalmente un fondo de inversión, una SOCIMI o una entidad de leasing— y recibe el precio en efectivo.
- Al mismo tiempo firma un contrato de alquiler, habitualmente de entre 10 y 20 años, que le garantiza seguir operando en el mismo sitio.
- El contrato puede incluir una opción de recompra futura y cláusulas de actualización de renta, normalmente ligadas al IPC.
El resultado es que la empresa transforma un activo inmovilizado en liquidez sin mudarse ni parar la producción. Los inversores institucionales —muchos de ellos extranjeros— buscan precisamente este tipo de operaciones por la rentabilidad estable que ofrece el alquiler a largo plazo, y la actividad se concentra sobre todo en los grandes ejes logísticos de Barcelona y Madrid.
El precio de venta y la renta van siempre de la mano: el inversor fija cuánto paga en función de la rentabilidad que le garantiza el alquiler. Una renta más alta permite un precio de venta mayor, pero encarece tu operativa durante los próximos años; una renta más baja reduce el importe que recibes hoy. Encontrar el equilibrio entre la liquidez que necesitas y una renta asumible a largo plazo es la parte más delicada de la negociación, y donde más valor aporta un asesor con experiencia en la operación.
¿Qué ventajas tiene para una empresa industrial?
La principal ventaja del sale & leaseback es que libera el capital atrapado en el inmueble sin aumentar la deuda. A diferencia de un préstamo hipotecario, no computa como endeudamiento bancario, no consume tu capacidad de financiación y no exige garantías adicionales. Por eso se ha vuelto tan atractivo justo cuando el crédito es más caro.
Los beneficios concretos son:
- Liquidez inmediata para invertir en maquinaria, circulante, internacionalización o para amortizar deuda más cara.
- Continuidad operativa: sigues en la misma nave, con los mismos equipos y clientes, sin coste de traslado.
- Balance más eficiente: conviertes un activo poco líquido en caja y mejoras tus ratios financieros de cara a bancos e inversores.
- Palanca en operaciones de M&A: es una vía habitual para financiar una adquisición o para hacer más atractiva y vendible una empresa, separando el negocio del ladrillo. Si estás pensando en vender tu empresa, separar el inmueble puede ampliar el número de compradores interesados.
¿Necesitas liquidez sin frenar el crecimiento? En Tecnocim analizamos si el sale & leaseback encaja en tu estructura financiera. Habla con nuestro servicio de CFO externo.
¿Cómo tributa el sale & leaseback? Fiscalidad y contabilidad
La operación tiene dos caras fiscales que conviene planificar juntas. Por un lado, la venta del inmueble genera una ganancia —o pérdida— por la diferencia entre el precio de venta y su valor neto contable, que tributa en el Impuesto sobre Sociedades. Por otro, la renta que pagas después es un gasto deducible que reduce tu base imponible año a año.
Los puntos clave que debes revisar con tu asesor:
- Deducibilidad de la renta. Los pagos del alquiler son gasto deducible en el IS. Si la operación se estructura como arrendamiento financiero con opción de compra, el artículo 106 de la LIS permite deducir la parte correspondiente a la recuperación del coste de forma acelerada, hasta el doble del coeficiente de amortización lineal de las tablas oficiales.
- Contabilidad bajo NIIF 16. Las empresas que aplican normativa internacional —grupos consolidados y cotizadas— deben reconocer un activo por derecho de uso y un pasivo por el arrendamiento, y solo afloran el beneficio de la venta en la proporción de derechos efectivamente transferidos. Las pymes bajo el Plan General Contable siguen un tratamiento distinto.
- Aviso sobre el IVA. A finales de 2024, el Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC) cambió de criterio y consideró que un leaseback con opción de compra podría ser, a efectos de IVA, una operación de financiación y no una entrega de bienes. El Tribunal Supremo aún debe resolverlo, así que la estructura debe diseñarse con asesoramiento fiscal específico para evitar contingencias.
Precisamente por estos matices, un sale & leaseback mal estructurado puede costar más de lo que aporta. Conviene integrarlo con el resto de tu estrategia de ahorro fiscal industrial y no analizarlo de forma aislada.
¿Cuándo tiene sentido un sale & leaseback (y cuándo no)?
No es una fórmula universal. Tiene sentido cuando:
- Necesitas liquidez para un proyecto rentable —crecer, comprar maquinaria, adquirir un competidor— y el retorno esperado supera el coste del alquiler.
- Quieres reducir deuda cara o reforzar el circulante sin diluir capital ni dar entrada a nuevos socios.
- Preparas la venta de la empresa y te interesa separar el inmueble del negocio para hacerlo más vendible.
Conviene pensárselo dos veces cuando:
- El coste acumulado del alquiler a 15-20 años supera con holgura el valor que liberas hoy.
- Renuncias a una previsible subida de valor del inmueble en una zona de fuerte demanda logística.
- Tu negocio no genera un flujo de caja estable para asumir la renta a largo plazo.
Pensemos en un ejemplo ilustrativo: una empresa industrial propietaria de una nave valorada en torno a 4 millones de euros puede obtener esa liquidez mediante un sale & leaseback y destinarla a adquirir un competidor o a modernizar su planta, pagando a cambio una renta anual. Si el retorno de esa inversión supera el coste del alquiler, la operación crea valor; si solo sirve para tapar pérdidas recurrentes, probablemente esté aplazando un problema de fondo en lugar de resolverlo.
La decisión, como toda operación que mezcla inmueble, fiscalidad y financiación, depende de los números concretos de tu empresa. Puedes enmarcarla dentro de la guía fiscal de compraventa de naves industriales.
Conclusión: convierte tu nave en una palanca de crecimiento
El sale & leaseback permite que el inmueble deje de ser dinero parado y pase a financiar el crecimiento de tu empresa, sin deuda y sin moverte de sitio. Pero su rentabilidad real depende de estructurar bien el precio, el plazo, la renta y el encaje fiscal de toda la operación.
En Tecnocim acompañamos a empresas industriales en operaciones de compraventa y reestructuración: valoración del inmueble, negociación con inversores y diseño fiscal y financiero de la operación.
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