Deducciones Fiscales
Innovación de producto: cuándo aplica la deducción fiscal del 12%
Desarrollar un nuevo producto industrial puede generar una deducción del 12% al 42% en el Impuesto de Sociedades. La diferencia entre un porcentaje y otro depende de una sola pregunta: ¿la novedad es solo para tu empresa o para todo el mercado? A fecha de abril de 2026, el artículo 35 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades (Ley 27/2014) mantiene dos vías de deducción — I+D e innovación tecnológica — con requisitos y porcentajes distintos. Saber cuál aplica a tu producto es clave para maximizar el retorno fiscal.
Innovación de producto y deducciones fiscales: lo que debes saber
Cuando una empresa crea un producto nuevo o mejora sustancialmente uno existente, puede acceder a dos niveles de deducción fiscal:
- Innovación tecnológica (Art. 35.2 LIS): deducción del 12% de los gastos del proyecto. Aplica cuando el producto es nuevo para la empresa, aunque ya exista en el mercado.
- Investigación y Desarrollo (Art. 35.1 LIS): deducción del 25% base, que sube al 42% cuando el gasto supera la media de los dos ejercicios anteriores, más un 17% adicional por personal investigador propio. Aplica cuando el producto requiere resolver incertidumbres científicas o técnicas no resueltas previamente en el sector.
Ambas deducciones son compatibles con subvenciones (aunque la base se reduce por el importe subvencionado) y el límite conjunto de aplicación es el 25% de la cuota íntegra ajustada, ampliable al 50% si el gasto en I+D+i supera el 10% de dicha cuota (Art. 35.3 LIS, AEAT 2024).
Este artículo se centra en la innovación de producto — no de proceso ni de software, que cubrimos en artículos específicos sobre innovación incremental y software industrial.
Qué dice el artículo 35.2 sobre innovación de producto
El artículo 35.2 de la LIS define la innovación tecnológica como la actividad cuyo resultado sea un "avance tecnológico en la obtención de nuevos productos o procesos de producción, o mejoras sustanciales de los ya existentes" (AEAT, Manual IS 2024).
Para que un producto se considere "nuevo" a efectos fiscales, sus características o aplicaciones deben "diferir sustancialmente de las existentes con anterioridad" desde el punto de vista tecnológico. No basta con un cambio cosmético o una variación menor.
La ley también contempla expresamente como innovación tecnológica:
- La creación de un primer prototipo no comercializable
- Los proyectos piloto o de demostración inicial, siempre que no se conviertan en uso comercial
- Los muestrarios en sectores textil, calzado, marroquinería, juguete, mueble y madera
Los gastos deben estar directamente relacionados con la actividad, efectivamente aplicados a su ejecución y específicamente individualizados por proyecto. Las actividades pueden realizarse en España o en cualquier Estado miembro de la UE o del EEE.
¿Cuándo es I+D y cuándo es innovación tecnológica? El test de novedad
Esta es la distinción más importante para determinar si tu nuevo producto genera una deducción del 12% o del 25-42%. Se resume en dos preguntas:
Pregunta 1: ¿El producto es nuevo solo para tu empresa o nuevo para el mercado?
- Si es nuevo solo para tu empresa (aunque otras ya lo fabriquen) → novedad subjetiva → innovación tecnológica (12%)
- Si es nuevo para todo el sector (nadie lo ha hecho antes) → novedad objetiva → I+D (25-42%)
Este criterio fue establecido por la Dirección General de Tributos en la Resolución V2995-16 (28 de junio de 2016) y sigue vigente.
Pregunta 2: ¿El desarrollo requiere resolver incertidumbres científicas desconocidas?
- Si aplicas tecnologías ya conocidas en una configuración nueva de producto → innovación tecnológica (12%)
- Si necesitas investigar fenómenos desconocidos o resolver problemas técnicos sin solución previa → I+D (25-42%)
En la práctica, un mismo proyecto puede tener fases de I+D (investigación de un material nuevo) y fases de IT (diseño industrial del producto final). La clasificación se aplica por actividad, no por proyecto global. El Informe Motivado Vinculante del Ministerio de Ciencia e Innovación es el instrumento que certifica esta clasificación con efectos vinculantes para la Agencia Tributaria.
¿No tienes claro si tu producto es I+D o IT? Solicita un diagnóstico gratuito y nuestro equipo analiza la clasificación fiscal de tu proyecto.
Etapas del ciclo de producto que califican para la deducción
No todas las fases del desarrollo de un producto generan deducción. La ley es precisa sobre qué actividades entran y cuáles quedan fuera:
| Etapa | ¿Califica? | Base legal |
|---|---|---|
| Concepto y especificación técnica | Sí | Art. 35.2.a — diagnóstico tecnológico |
| Diseño industrial y planos de ingeniería | Sí | Art. 35.2.b — diseño industrial e ingeniería |
| Primer prototipo no comercializable | Sí | Art. 35.2.b — expresamente mencionado |
| Proyecto piloto o demostración inicial | Sí | Art. 35.2.b — si no se convierte en uso comercial |
| Muestrarios (textil, calzado, juguete, mueble, madera) | Sí | Art. 35.2.b — mención específica |
| Adquisición de patentes, licencias o know-how | Sí | Art. 35.2.c — máximo 1.000.000€/año |
| Certificación ISO 9000, GMP | Sí | Art. 35.2.d |
| Producción en serie / escalado comercial | No | Actividad comercial, no innovadora |
| Rediseño estético sin cambio técnico | No | Excluido: sin avance tecnológico |
| Control de calidad rutinario | No | Operación, no innovación |
La lista de gastos elegibles es cerrada (numerus clausus), según confirmó el Tribunal Económico-Administrativo Central en su Resolución 6078/2022 (febrero 2025). Solo los gastos que encajen en las cuatro categorías del Art. 35.2 son deducibles.
Cuatro ejemplos de innovación de producto en el sector industrial
Para ilustrar cómo aplica la deducción a productos industriales concretos:
1. Nuevo compuesto polimérico con resistencia térmica mejorada
Una empresa de plásticos desarrolla una formulación con un perfil térmico que nunca ha usado en su gama. Los ensayos de laboratorio, los prototipos y la validación técnica califican como IT al 12%. La tecnología base de polímeros es conocida en el mercado, pero nueva para esta empresa: novedad subjetiva.
2. Componente de filtración con membrana cerámica
Un fabricante de equipos industriales rediseña un módulo de filtración incorporando una membrana cerámica disponible comercialmente pero nunca aplicada en su familia de productos. La ingeniería de adaptación, las especificaciones técnicas y la fabricación del prototipo califican como IT.
3. Producto agroalimentario con nueva formulación
Una pyme alimentaria reformula un producto existente para ampliar la vida útil mediante una combinación de conservantes que no había utilizado antes. Los prototipos de laboratorio y la validación técnica de la nueva formulación califican. Si los compuestos conservantes son conocidos pero la combinación específica es nueva para la empresa, aplica IT.
4. Envase industrial con función barrera activa
Un fabricante desarrolla un formato de envase que incorpora una función barrera no presente en su gama anterior. El diseño industrial y la ingeniería de la estructura califican bajo el Art. 35.2.b. Un rediseño puramente gráfico o estético del mismo envase no calificaría.
Qué NO califica: errores frecuentes en empresas manufactureras
Estos son los motivos más habituales de rechazo en inspecciones fiscales:
- Cambios de color, etiqueta o forma sin impacto en las características técnicas del producto
- Rebranding o extensión de línea de un producto con idénticas especificaciones técnicas
- Ajustes menores que no alteran las propiedades funcionales, de rendimiento o de fiabilidad
- Prototipos que se venden: si el prototipo se convierte en producto comercial, pierde la condición de "primer prototipo no comercializable"
- Estudios de mercado y tests de usuario: son actividades comerciales, no tecnológicas
- Implantación de sistemas de calidad: solo el proceso de certificación califica, no la implementación del sistema en sí
La clave es que la deducción cubre la actividad de crear o mejorar sustancialmente el producto desde el punto de vista tecnológico. Todo lo que viene después — producción, comercialización, distribución — queda fuera.
Para más detalle sobre la frontera entre mejora sustancial y cambio menor, consulta nuestra guía sobre innovación incremental y la deducción del 12%.
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Siguiente paso: documenta y deduce tu nuevo producto
La innovación de producto es una de las actividades con mejor encaje en la deducción por innovación tecnológica del artículo 35.2. Las fases de diseño, prototipado y validación técnica generan gastos deducibles al 12% — y si el proyecto implica descubrimiento científico genuino, la deducción puede alcanzar el 25-42% como I+D.
El paso decisivo es documentar correctamente: memoria técnica del proyecto, individualización de gastos por actividad y, cuando el importe lo justifique, un Informe Motivado Vinculante del Ministerio de Ciencia e Innovación que blinde la clasificación fiscal.
En Tecnocim Innova llevamos más de 30 años ayudando a empresas industriales a identificar y aplicar sus deducciones fiscales por I+D+i. Nuestro equipo técnico y fiscal trabaja conjuntamente para que cada proyecto de nuevo producto genere el máximo retorno con total seguridad jurídica.
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